Thursday, December 22, 2005

Diciembre 2046

J'ai rien prevú pour demain
Et c'est dejà bien d'y penser
Et je pense que demain matin
J'aurai du mal à me lever...

Después de un largo silencio me decido nuevamente a volcar un par de experiencias, sin más miedo sobre mi viejo blog.
La vida es solo ciclos, entre los cuales en su trayectoria circular encontramos el año y dentro del año a diciembre, que a fin de cuentas es el fin.
Después de un año a mil revoluciones diciembre debía tener un final majestuoso.
Y majestuoso en mi caso es claramente perderlo todo. Absolutamente todo.

Fui a ver "2046, Memorias del Futuro", de Wong Kai Wai - Con ánimo de Amar, mejor aún - en compañía de mi padre hace unas 3 semanas.
Se ha dicho de todo sobre esta película, desde que es kitsch hasta un mar de desorden intertemporal en busca del amor perdido de la película anterior.
Para mí, 2046 es la historia de un hombre atrapado en su habitación de hotel, su mente y lo más importante, su soledad.
El Señor Chow, adorable y encantador no puede tener mas que flashes de amor. Su historia es la de los amores muertos producto de su incapacidad de compromiso. Pese a que está rodeado de bellas mujeres, él deja escapar el amor. Una tiene un novio en japón, quien está en su mente, al igual que la androide - una androide, una simulación - quien prefiere esperar más alla del retardo de los robots.
Los aires más Truffaut o Fassbinder que orientales del film, lleno de boquillas y cuellos desnudos de mujeres dejan entrever también la atracción de Kai Wai por sudamérica, como explicitó en "Happy Together". Es un film estéticamente fascinante, de espacios cerrados y cámaras fracturadas como los personajes y amantes que están en distintos planos dentro y fuera del cine mismo.

Dentro de las genialidades del film se encuentra esta frase: "No basta con encontrar la persona ideal, el momento en que la encuentras debe ser también ideal." O algo así, es la idea, en todo caso. Que frase más sabia... éstos orientales. Según dijo mi padre, dentro de lo ideal de la persona es que, si es ideal, el tiempo también lo es, la primera conlleva de por sí la otra. Claramente estoy en desacuerdo, la vida se me hace más a una sinfonía inorganizable.

Para cerrar el 2005 se me regaló una frase de una sabiduría similar a la del Señor Chow - "Hay que aprovechar la vida, pero no maltratarla" Quien me lo dijo es una de ésas putas personas que cuando piensas que estás 10 pasos adelante de ellas, te das cuenta para tu regocijo - o rabia - que sin saberlo incluso ellas, manejan leyes básicas pero secretas de la vida que para algunos, entre los que me incluyo, están vedadas y son secretas.

Pasé diciembre entero en 2046, llegando a intensidades bastante increíbles y recibiendo una catarata de fracasos en los últimos 10 metros habiendo estado a la clara cabeza de la carrera.
Inorganizable, dije.

Lo peor es que no puedo apelar al tribunal de la vida, porque nunca me regí por sus leyes y ahora debo pagar el precio de los presos. No puedes comprar en Monopoly si no juegas.
Debo por fin conseguir un trabajo, un poco de dinero y viajar. Ojalá al sur, en la naturaleza, más lejos del humo de la ciudad y del sonido de los cuerpos y sus almas hacinadas. Lejos de Hong Kong y de las lindas chinas.














Santo Domingo fue escenario recurrente de las cosas mas notables del 2005


Además, es navidad. Me encanta pero no hay plata.

Hay solamente un montón de recuerdos y no sé que hacer con ellos.

Laifson.