23h53, 8 de septiembre
It never entered my heart, es lo que suena.
Yo fumo solo, el ciervo se acaba de ir. Hay sobras de la preparacion de papas con Port Salut que le hicimos a mis padres, de carne con Portobellos.
Miro los autos pasar (lo inalterable) desde el piso treintaiuno (me pierdo en el humo).
Es que hay una busqueda, una saudade enorme que se debe a los merlots, a amores que pasan y se reciclan, rompiendo las leyes de todo lo que es romantico, y van a disculparme, queridos, romantico per se.
La gente va la vida sigue, se produce, sentirse mal, sentirse bien - y al final lo que nos conzuela es un poco de jazz un poco de vino, conversar respecto a la natura del amor con amigos, con vino y tarde, siempre tarde.
Ciertas cosas no pueden sino pasar de noche.
Pienso en manos, en dedos locos. Pienso en reflexionar pero siempre en un ambito de pausa, de lentitud. De languitud.
Me imagino que la sinfonia debe tener matices de romance, debe extenderse desde Santiago a Buenos Aires a Paris a Singapur. Que Coleman Hawkins es parte del cuadro y que de nada podemos prescindir.
O que podemos prescindir de todo y ver como todo se va.
Que hay que lavar calcetines, comprar pimienta para aliñar los tomates calientes, fritos en aceite.
Que no se debe andar sin mirar, y que sobre todo (sobre todo), debemos escapar a este ritmo que es impuesto a veces por Santiago.
Debemos querernos a nosotros mismos y a los otros, para que se pueda.
Debemos tomar las manos, sin clichés, tomarlas para sentir el auge de la vida, para justificar nuestra busqueda de textura, de ensueño y debemos recordar inglaterra, con sus barcos.
Ver las naves irse, sin chistar. Con un cigarro.
Y entender estas realidades desde un punto humanista y sentimental y llorar o no-llorar las partidas, pero con los musculos llenos y palpitantes. Dejar la indiferencia para las danzas seductivas y entregarse un dia a un sinfin de sinfonias. Protagonizarlas o verlas en 2da o 3ra, si, es válido, 3ra persona.
Pero esta función. Aquí actuamos todos, desde Leiden, desde la Unión, desde Bordeaux y Amsterdam (y Londres y Estocolmo y todo y todos: en esta danza todos participamos).
A veces sin querer, que ridiculez. Hay ríos metafísicos.
Nademos, nada más, desde el 31vo piso todos son chicos, uno mismo es, todo se vuelve una ciudad de autos, hombre.
A veces las camas son enormes, gigantes, eternas y que pasa, en quien nos vamos a sujetar. Debo ser sincero por una vez y decir que en estas islas no hay mucho.
Que hay trompetas que son signos y son placebos de lo que no está. Y lo que no está no son trompetas - y que esto es una gran obra de Teatro, que dirigimos, actuamos, comentamos y filmamos y comentamos mas, y de la que nos reimos, y no, todos.
Es como una joda? Es una belleza.
Es de una belleza inigualable, con o sin Dios,
una belleza.
Lifeson

2 Comments:
...parece que te hacía falta el descargo escrito...
Hay algunas cosas que son simplemente indescriptibles.... y otras que tienen descripciones en pocos idiomas. Me sorprendí al ver una de estas últimas en tu post. No hay nada como la "saudade", ese echar de menos melancólico pero no triste, un buen recuerdo pero ya lejano.
Una cosa es echar de menos... otra es la saudade.
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